jueves, 23 de julio de 2020

Imran


Tenía la computadora en la mochila, me acuerdo
Una de esas chiquitas portátiles para escribir y navegar
Ese día estabas insoportable
Así que me fui con la compu a la casa de Germán, para no verte por un rato
Pero al rato volví y me quedé ahí, fumando cigarrillos
Nunca te conté lo que pasó esa noche.
Vos estas arriba mandándome mensajes preocupado
Yo estaba abajo sentada en el escalón del edificio
mirando a dos ratas que corrían en círculos entre mis pies
Te respondí que estaba con Germán,
que volvía tarde
que estaba todo bien
que te duermas.
Pero estaba sola y no tenía a dónde ir
Y las ratas corrían en círculos entre mis pies
Eran ratas grandes, newyorkinas
Pero no me daban asco, ni miedo
Miraba a las ratas y a la punta de mi cigarrillo
Y eso me parecía bien.
Alguien me dijo algo y no entendí,
Levanté la mirada y él estaba ahí
An ATM, do you know where’s an ATM?
No, le dije y nos quedamos los dos inmóviles
mirándonos a los ojos
durante varios segundos
Él era muy alto y tenía unos ojos hermosos
Unos labios hermosos
Se llamaba Imran,
Nos miramos en silencio durante varios segundos
hasta que me preguntó:
Why are you here alone? You should be in a bar.
Let’s go to a bar, le dije.
I know a place right here, dijo.
En la vereda, al lado de las ratas y de la puerta del edificio, 
había una escalera hacia un subsuelo
La bajamos
Y ahí, escondido, un bar oscuro
Sonaba Madonna
Había poca gente pero todos estaban muy borrachos y a todos les gustaba mucho Madonna
No sé cuántos tragos con vodka tomamos en ese bar
Sé que nos besamos un montón
Que nos reímos un montón
Que bailamos un poco
Qué tenía unos labios hermosos
Y unos ojos hermosos
Que los tragos me los traía él y que me emborraché demasiado rápido
Que nos echaron a la hora en la que cierran los bares
Que todo pasaba muy rápido y de repente estábamos en un taxi cruzando la ciudad
Cuando bajamos del taxi entramos a un edificio que parecía un hospital, creo
que era un hospital con departamentos
para los residentes como él, o algo así
What is this place, this isn’t a bar, dije, I’m gonna go home
El edificio/hospital era muy grande y estaba desierto
era muy blanco y lleno de puertas
como la locación de una película o de una pesadilla
Él me dijo que no,
que no me iba a ir a mi casa
y me llevó de la mano hasta su departamento
Me ofreció algo para tomar, le pedi coca cola
y me trajo coca cola con gusto a alcohol etílico
De toda la confusión de los recuerdos de esa noche
ese gusto es lo más claro
El gusto amargo de la coca cola adulterada
El gusto amargo del miedo
Le pregunté que le puso y me dijo que nada
Le pregunté qué le puso y me dijo que nada
Le pregunté qué le puso y me dijo just a little bit of vodka
Yo conozco el gusto a vodka y no era ese
Dejé el vaso y tuve miedo
Miedo real
Miedo de que me mate
Le pedí que me abriera la puerta y la cerró con llave
Guardó la llave en su bolsillo
Miré la calle por la ventana
Las luces reflejadas en el pavimento newyorkino tienen un brillo particular
Distinto al brillo del pavimento de otras ciudades
No sé si es algo en el aire, o en las luces, o en el pavimento en sí
Calculé que debíamos estar en Uptown
Tal vez Upper East Side
Calculé que no había forma de salir de ahí
Y tuve miedo real, miedo de que me lastime
Me llevó a su habitación, él quería coger
Le dije que estaba indispuesta
The sheets are already red, dijo
Jaja, dije, no
Muchas veces dije no
Muchas veces dije no, me quiero ir
Y no sé cuánto tiempo insistió pero recuerdo el cálculo de mis opciones:
Forcejear o coger.
Forcejear: lograrlo, llegar a la puerta, convencerlo de que me abra, irme.
O que se ponga violento.
Demasiado agotada y asustada decidí usar toda la energía que me quedaba para convencerlo de que se ponga un forro.
Cuando terminó me vestí y le pedí que me abriera
Oh no please stay you are beautiful don’t go please stay sleep here with me I’ll make your breakfast tomorrow
I’m so sorry I really need to go now but we’ll see each other soon I’ll text you, le dije y finalmente 
después de una discusión larguísima
logré que me abriera la puerta.
Eran las 6 de la mañana y caminé en cualquier dirección
Paré un taxi

Todos los días de las semanas siguientes Imran me escribió
No entendía por qué no quería verlo
You are beautiful I wanna see you again
Why can’t we see each other?
Why can’t we meet?
Why are you ignoring me?
Why?

Me bajé del taxi en Ludlow st. Y Houston
Me senté en el escalón a fumar un cigarrillo
Estaba amaneciendo
Las ratas ya no estaban corriendo en círculos en mi vereda
Cuando entré me duché y me metí en la cama
Te diste vuelta y me abrazaste
Todo bien? Preguntaste.
Sí, todo bien, te dije.

domingo, 17 de enero de 2016

La Erica

Sus padres la llamaban “La Erica”
vivían en una casa en Gerli,  
Avellaneda profundo
no se entendía bien a qué se dedicaban
pero tenían una ambulancia
y aparatos electrónicos
“minicomponentes” y “centros musicales”
que su hermano compraba robados
o intercambiaba por partes de autos
que alguien robaba para él
en algún lugar de Avellaneda
todavía un poco más profundo.

La habitación de La Erica estaba al lado del garage
las puertas una junto a la otra,
la de la habitación siempre abierta
la del garage siempre cerrada.
Nos quedábamos dormidas mirando videos de Boj Jovi,
Skid Row
Guns n’ Roses
después de caminar por el barrio
fumando marlboros
o sentarnos en la vereda
en la que no había ningún sonido
más que el de algún grillo
o eco de una cumbia a lo lejos.
Las noches de verano en el barrio de La Erica eran para mí vacaciones muy pequeñas.
Mi barrio no era un barrio y no tenía esas veredas
había negocios, autos y edificios de departamentos
pero en el mundo de La Erica había paz
y yo no conocía nada
parecido a la paz.
Teníamos 13 o 15 años
y salíamos solas
en shorts y tops, a recorrer la noche
del conurbano sin sentido de peligro
porque La Erica estaba protegida
por algo mágico o siniestro.

Ella cocinaba, era muy talentosa
El padre se sentaba a la mesa
cadenas de oro a la mañana
Roberto Carlos en el “centro musical”
Y la madre empezaba su ritual
de tratar de convencerme de que el arte era un error.
La Erica va a estudiar abogacía, decía
porque si no la matamos.
Si estudiás Fotografía te vas a morir de hambre
con el arte no se come.

La Erica me hablaba de sexo con El Tincho
de sexo con El Diego
de sexo con El Seba
Un día le presenté a mi amigo Gastón
skater, buen pibe,
fan de Snoop y Cypress Hill
adolescente como nosotras
y La Erica me habló de sexo con El Gasti
durante un tiempo hasta que un día
me llamó y me dijo – Forra,
hija de puta,
me presentaste a este pibe y quedé embarazada,
voy a tener un hijo por tu culpa,
me caso en dos meses.

La Erica se casó,
tuvo una hija a los 18
se divorció a los dos meses
y les pidió plata a sus padres
para hacerse las tetas y una casa.

Mi papá era arquitecto entonces el padre de La Erica
lo llamó para que construyera una casa en la terraza
pero en los últimos retoques no sé
bien qué pasó.
Mi padre nunca tenía miedo
pero ese día volvió asustado y nunca más reclamó el pago.

Ese día me prohibieron volver a ese barrio,
a esa casa, ver a Erica
Mi padre se hacía el canchero,
el que la tenía clara
pero no era la primera vez que alguien lo estafaba.
Nunca perdió esa cosa de pueblo, de confiado
de hacer las cosa de palabra
y yo no iba a dejar que el dinero se interponga entre La Erica y yo.
Tenía 18 y a mí nadie me prohibía nada.

Mi padre nunca me insultaba
pero ese día miró a mi madre y le dijo:
¿Es tarada?

Mi padre cumplía años el 4 de Julio
Ese 4 de Julio le robaron el auto
Lo encontró la policía una semana después
descuartizado cerca de una villa en Gerli.
Al año siguiente a mi padre
el 4 de Julio le robaron el auto.
Durante tres años seguidos a mi padre,
como una especie de advertencia
o un recordatorio,
el 4 de Julio le robaron el auto.

No sé cómo ni por qué
el padre de La Erica le confió al mío su negocio.
Mi padre se hacía el canchero,
el que la tenía clara
y nunca perdió esa cosa de pueblo, de generar confianza
de hacer que todos sientan que “es uno de los nuestros”
o todo lo contrario y el padre de la Erica sólo quería dejar claro
que con ellos no se jode
que nunca le iban a pagar lo pautado
que las cosas como son
y si no te gustan cuidadito.

No sé cómo ni por qué
el padre de La Erica le contó al mío que era el encargado
de transportar cuerpos asesinados
para la policía bonaerense
y guardarlos durante la noche
mientras se les certificaba ilegalmente
una muerte natural.

No sé cuándo fue que mi padre me contó
que todas esas noches en la casa de la Erica
dormíamos al lado de una morgue clandestina
que funcionaba en el garage.

Nunca supe si ella sabía que dormíamos con los muertos
si me invitaba tan seguido porque no quería dormir sola
si tenía pesadillas
si quedó embarazada a propósito
para casarse a los 17
y que alguien la sacara de ese lugar
si cada vez cada vez que nos acostábamos mirando MTV
cantábamos las canciones para ahuyentar a los fantasmas.

Erica me visitó hace un tiempo
es abogada pero trabaja de cheff
hace años que no habla con sus padres.

Erica está bien

y para mí siempre serán felices
los recuerdos de esas noches de videos de Bon Jovi
compartidas con los cadáveres del otro lado de la pared.

miércoles, 24 de junio de 2015

Texto de la muestra <> de Marcela Sinclair en el Laboratorio de Festival, Junio 2015 #mitegalería

    

Vos y yo y el límite entre los dos


Un poste de madera reposa junto a un tubo de plástico; una persiana se deforma por el peso de una línea recta; un óvalo de parquet se desarma en grilla; un vidrio pierde su rigidez y se mantiene unido por la cinta scotch, pero sigue roto.

Alguien dijo algo alguna vez sobre un espejo que se rompe y una vida entera intentando unir los pedazos. Hablaba de la locura pero yo pienso en el amor y en eso en lo que el amor y la locura se parecen. El intento eterno de hacer encastrar dos formas distintas. La ceguera del refrán que impulsa a ese intento.
La media naranja no existe, uno nunca es exactamente para el otro. La historia como la conocemos empieza a perder sentido. Entonces qué.

< > se trata de relaciones entre dos elementos que necesariamente se vuelven tres: ellos dos y el límite que los separa y vincula. Como en una relación amorosa, en cada reunión Marcela Sinclair insiste en las pruebas para lograr que ambos componentes se modifiquen, que alguna de sus particularidades funcione con la lógica del otro elemento, que aparezca un funcionamiento improbable. Explora en la relación de dos lo que puede tener de liberador. 

Toda relación amorosa es experimental, todo experimento está lleno de accidentes. Entonces no se sabe.
Si se trata sólo de seguir entregándose devotamente a ese intento. Si hay otras maneras. Si ser más libre te salva o te quiebra. Si existe un amor tan grande como para vivir entre las grietas.

viernes, 13 de febrero de 2015

It's Christmas, baby


Devolvéme los libros, grité
What?
Devolvéme los libros.
Tenía dos libros míos
adentro de su valija
y se iba, supongo
sin darse cuenta.
Entonces gritó
algo en inglés
sobre cómo él había
cruzado el océano
tres veces
para verme
y yo ni siquiera
hacía el esfuerzo
de hablarle en su idioma
porque soy
una
ungrateful
fucking
bitch
gritó
fuck you
y pegó un portazo.


Era el barrio más feo de Brooklyn
y él tenía novia
pero no importaba.
No le importaba a él
y ciertamente
no me importaba a mí.
Éramos un par de años más jóvenes
y un par de años
más libres.
Dormíamos en habitaciones prestadas.
Nos despedíamos diciendo
I'll see you around.


It’s Christmas, baby
You shouldn’t be alone
at Christmas
Él estaba llorando
Yo estaba llorando
también

Crucé
la ciudad vacía
y entré sola
al lobby
del hotel

Afuera era Navidad
pero se parecía al Apocalipsis
Estábamos llorando
en la habitación
de un hotel
5 estrellas
en Navidad
y le pedí
que volviera a casa.
Él cargó su valija
pero sabía
que era
el final.
Yo sabia que era el final
también.


Nos despedíamos
diciendo I'll see you around y después
de unos meses
nos veíamos por ahí
y caminábamos por las calles
con mapas
en las manos

Madrid, Londres, Colonia

Éramos cada vez
un poco menos jóvenes
y un poco
menos libres
y nos despedíamos
cada vez menos
diciendo
I'll see you around
y más
I
love
you
I would do
anything
to be
with
you
I’ll come back
to
you
soon
I
promise
You
are
all
I
want.


Nueva York, Madrid, Londres, Colonia
Buenos Aires
Buenos Aires
Buenos Aires 

Devolvéme los libros, grité
el día que cambió su pasaje de avión
para alejarse
lo más rápido
posible.
Al día siguiente  
levanté la vista y ahí estaba.
Había venido a devolverme los libros.
Se despidió diciendo
I'll
see
you
around
y dos
o veinte
lágrimas
me estallaron
en la cara
bajo el sol
de la anteúltima
tarde
de Diciembre.

El fin de año fue un agujero
en las paredes del infierno.

Give me my books back
That’s what I said, baby.

I didn’t
give
a fuck
about the books.

Una buena forma de morir


Cuando tenía como 11 o 12 años me acostaba en mi cama y me imaginaba que desde el techo bajaba a toda velocidad una hoja de metal perfectamente afilada hacia mi cuello separando instantáneamente mi cabeza del resto del cuerpo. Esa era mi fantasía más frecuente. Todo ocurriría tan rápido que no tendría que sentir dolor, ni siquiera enterarme. Ni siquiera tendría que moverme o levantarme de la cama.
Esa sería una buena forma de morir, pensaba.
Esa sería una buena forma de morir.

Purr


Estoy tomando el color de un bebé viejo.
Soy una performer.
Me he puesto a mí misma a la vista de todos y lo único que quiero es que dejen de mirarme.

LIT (lost in translation)


You need me to speak English but you like me better when i speak Spanish I've realized, it’s fine that’s what love is That’s what every relationship I’ve ever been in has been about in some way or another.

La locura


alguien dijo algo alguna vez
sobre un espejo que se rompe
y una vida entera intentando volver
a unir sin éxito
los pedazos

es tan grande el horror
y tan grande la belleza
en este diminuto
fragmento
de mundo
que es imposible contener
en los pulmones
su visión


sería más lindo ir sin cascos dándote besos en la nuca pero nuestros cráneos podrían explotar contra el pavimento esparciendo miles de viscosos pedacitos de cerebro por el camino


hay algo románticamente hermoso
en el peligro de muerte
de cada uno
de nuestros
encuentros. 

I could never hurt you, but I’m willing to try.


Your state’s flag looks like my country’s flag and your country’s flag had a baby. If my country and your country had a baby, The United States would be the rapist father and Argentina, the raped mother. I’m not trying to get political, but that’s just the way it would be. I have a crush on you because I’ve realized how easily you could destroy me. I'd attempt to destroy you first just because I know there’s no way possible to not fail. You're better than me at hurting others. And you are way more talented. I will steal everything I can from you. I’m sorry.

Un partido muy importante


Era un partido muy importante.
Esa tarde
me preguntó
quién iba a ganar
porque a veces
algunas cosas.
Le dije que iba a ganar
River
y entonces me dijo
que le había arruinado el día
y yo traté
de mentirle
diciendo que en realidad
ganaba Boca
y se lo había dicho
para molestarlo
pero no me creyó.

Ganó River.

A las tres de la mañana
llegó borracho
con una camiseta de Boca
y una cerveza en la mano.
Entró a mi habitación
acercó su cara
a mi cara
y me dijo
Te odio.

¿Qué te pasa,
tarado?,
le dije.

Ganó River
por tu culpa
hiciste
que ganara River
sos el enemigo
sos de River
te odio.

Te traje una cerveza
negra
que a vos te gusta
¿querés?
Apoyó la cerveza
sobre la cama 
y se cayó
negra
sobre el acolchado
blanco.

Alejandro
la puta madre
estás
muy borracho
salí.

River
la concha de tu madre,
grita.
Marina
sos de River.

No soy de River
Alejandro

Sí,
te odio.

Mientras me levanto
a limpiar la cerveza
empieza a gritar algo
sobre un colombiano
Grita: colombiano de mierda
y abre la ventana
Mi vecino colombiano
está fumando un cigarrillo
en su ventana
hablando con una chica,
lo mira.  
Está buscando
pelea,
dice Alejandro.
Lo voy a cagar a trompadas
colombiano de mierda
me bardea
es de River
el colombiano
de mierda.

Alejandro
callate
cerrá la ventana
dejá
de bardear
a mis vecinos
o te echo.
Acostate.

Cierra la ventana.
Se acuesta.

Marina.
Qué.
Sos de River!
No soy River.

Marina
Qué.
Tengo hambre.

Voy a la cocina.
Él viene
atrás mío.

Sos de River!
No soy de River.

Abre la heladera
La cierra
Dice, pero Marina
vos sos muy linda
vos
sos la más linda
de todas
vos sos lo más grande
que hay
en el mundo.

Abro la heladera
Pregunto qué quiere
comer
y dice
Andate, no quiero
que estés acá.
¿Por qué?
Porque no quiero
que me mires.
Vuelvo a la habitación
y lo dejo comiendo
un paquete entero
de dulce de membrillo
solo.

Entra a la habitación.
Se acuesta.
Se levanta.

Careta hiciste
que ganara
River te odio!
No fui yo. 
Sí, fuiste vos!
No.
Sos el enemigo.

Marina.
Qué.
Te quiero coger!
Dormite.
Tus tetas son
las más lindas
del mundo.
Bueno.

No entendés, vos
sos una cosa
así como…
Se ríe.
Sos como una
sex symbol
italiana.
Se vuelve a reir.

Se para.
Camina.
Careta
te odio
sos de River.
Se acuesta.

Te odio, grita.
Basta Alejandro
la puta
madre
que te parió.
Pero no entendés, Marina
es una rivalidad
del futbol
te odio porque
sos de River.
No soy de River.  

Sigue media hora
40 minutos
una hora más
levantándose
acostándose
caminando
diciendo
hiciste que ganara
River
te odio
sos de River
te quiero coger
sos el enemigo.
Se acuesta.

Se levanta.
Se sienta.
Basta de gente,
basta, dice.
No quiero más
gente.
¿Qué gente?
Gente, gente
no quiero
más gente.
¿Qué gente
no querés más?
Vos por ejemplo
sos gente, dice.
¿Querés que desaparezca
de tu vida?, pregunto.
Sí, dice.

Se acuesta.

Marina.
Qué.
¿Querés
que vayamos
 a comer
a un restorán?
No Alejandro
son las cuatro
de la mañana
dormite.

Te odio sos de River.
¿Querés agua?
No.

Marina.
Qué.
¿Estás enojada?
Sí.

Sos de River!

Pero Marina, mañana 
llevás el acolchado 
a la lavandería
yo te lo pago
¿Lavandería?
Sí.
Después decís que yo
traduzco en español neutro
acá decimos
“lavadero”.
“Lavadero” es de autos,
dice.
No entendés nada,
digo.

Hiciste que ganara
River
con tus magias
te odio
sos
el enemigo.

Marina dejá de llorar!
No estoy llorando
Alejandro
dormite. 

Pero Marina.
Qué.
Yo no te odio
a vos, cómo
te voy a odiar.
Se incorpora
agarra
mi cabeza
y acerca
su cara
a mi cara.
Yo te amo a vos,
te amo.
Callate
Alejandro
la concha
de tu hermana.

Se vuelve a acostar.

River
hijos de puta
la puta
que los parió
putos, grita.

Alejandro.
Qué.
Callate.

Y se queda callado
acostado
tranquilo
en la cama.

Estamos agarrados
de las manos.

Cómo te banco
yo a vos, eh,
digo.

Sí,
dice.

Me río.
Nos reímos los dos.